El Coronavirus es, hoy, la mayor preocupación de salud pública del mundo. La mayoría de las medidas están relacionadas con el aislamiento y el distanciamiento social, pero gran parte del foco de los investigadores está puesto en detectar el ritmo de contagio del virus, sus síntomas y a quiénes afecta de forma más severa.

Pero antes del coronavirus existió una película que explicó cada uno de estos temas para una audiencia masiva: Contagio. 

La película, que tiene un elenco de lujo en el que se destacan Marion Cotillard, Gwyneth Paltrow, Matt Damon, Kate Winsley y Jude Law, está dirigida por Steven Sodenbergh y en la Argentina se estrenó en octubre de 2011.

Casi 9 años después, saltó a la segunda película más vista de Warner Brothers por el brote del coronavirus: cuenta, paso a paso, cuáles son los peligros, los síntomas y las mayores preocupaciones de un brote pandémico. Pronto, se convirtió también en la más vistas de iTunes.
Tanto así que los asesores científicos de la película dijeron recientemente a Los Angeles Times que es un gran ejemplo de lo que podría llegar a pasar. El guionista, Scott Z. Burns, confesó que le llevó meses de investigación poder escribir un relato que tuviese validez científica.

Se contactó con epidemiólogos y enfatizó el entrenamiento de actores con sus contrapartes reales. “Cuando estaba armando el guión y hablaba con expertos todos me decían que se trataba de una cuestión de tiempo: no si iba a ocurrir, sino cuándo”, le reconoció al diario.

En su vida personal también hubo lugar para la inspiración. El padre de Scott estaba muy preocupado por la pandemia de la gripe aviar. Pronto sobrevino la gripe porcina y ahí el autor encontró herramientas para poder empezar a escribir.

De qué trata Contagio

La película empieza con el contagio de un nuevo virus, llamado en la película como MEV-1, que parece atacar el cerebro de las personas infectadas y ocasiona la muerte en sólo unos días. Rápidamente, la CDC y la Organización Mundial de la Salud empiezan a poner un plan en marcha para aislar personas y encontrar una cura.

Pero eso no es todo. La película trata también dos males de nuestro tiempo, que se intensifican por el coronavirus: la desinformación y el miedo. Ambos temas están personificados en el personaje de Jude Law, un blogger que intenta vender una cura milagrosa que no tiene validez científica. Ocasiona, con esta desinformación, pánico en la población y desabastecimiento de la droga.

Al final de la película, los números de la tragedia son espeluznantes: 26 millones de muertes a escala global. Y un único culpable: el murcielágo que, como con el coronavirus, es el responsable de la transmisión de la peste en humanos. La razón, sin embargo, es humana. Al deforestar el hábitat natural del animal, el contacto con humanos se vuelve más estrecho y es así que sucede el contagio.

La película, hoy de culto, ayudó a masificar términos que, hasta ese momento, sólo estaban reservados para el público académico. Como cuando Kate Winslet explica el famoso ratio de contagio, es decir, la rápidez con la que la enfermedad se distribuye en la población. En el caso del coronavirus, es R-2: cada persona que se contagia puede duplicar su dispersión. Es por eso que la curva de la enfermedad es exponencial.

 


Texto: El Cronista